BALAS DE PLATA, de Elmer Mendoza.

Publicado: 7 septiembre, 2011 en Literatura, Post Libres
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Hace unas horas que he terminado de leer “Balas de Plata” de Elmer Mendoza (Culiacán, Sinaloa, México 1949) y tras su lectuta, la considero una buena manera de acercarse a la obra del autor Sinaloense.

Hasta el momento no había leído nada de Mendoza. De hecho no conocía su figura más allá de su amistad con Arturo Perez-Reverte (del que sí me he leído casi todo lo que ha publicado) y su fama como uno de los escritores que mejor han sabido retratar el ambiente del mundo del narcotráfico en México y más concretamente, en el estado de Sinaloa.

Tras leer la obra y haber investigado un poco sus características y otros trabajos, creo que Balas de plata comparte todos esos detalles que han hecho de Mendoza un autor famoso: el mundo del narcotráfico está tremendamente presente a lo largo de todo el relato, el habla de Culiacán está, supongo, muy conseguida (no puedo confirmarlo puesto que nunca he estado en la ciudad, aunque sí conozco los suficientes mexicanos como para confirmar que la lengua está bien reflejada), así como las referencias a ciudades, locales, costumbres y personalidad del estado de Sinaloa.

La novela gira en torno al asesinato de Bruno Canizales, un abogado playboy que aparece muerto tras recibir un disparo (con una bala de plata) en la cabeza. Edgar “Zurdo” Mendieta, será el policía encargado del caso y quién lleva de la mano al lector a lo largo de toda la novela. A partir de ahí un sinfín de personajes de toda clase -desde amantes a travestis, pasando por policías corruptos, políticos, narcos, mercenarios y camareros- recorren la novela y en los cuales el Zurdo se apoya para tratar de desentrañar los sucesos del asesinato, mientras las heridas del corazón y los traumas de la infancia asaltan al detective con cada nueva pista.

Pese a ser un gran ejercicio de narración hay algunas cosas en las que he visto flojear el relato, aunque como digo, no es más que una opinión personal –ya me gustaría a mí escribir como Mendoza-. Para empezar el pasado de Mendieta no queda del todo claro y pese a que, supuestamente, tiene un papel principal en la obra, se pasa por él de puntillas, dando la sensación de que no es algo tan importante como podría parecer a primera vista. Uno se queda con ganas de conocer cómo esos sucesos definen el pensamiento del protagonista y como su personalidad actual está marcada por los mismos.

De igual modo, Mendoza uso una técnica de escritura que, si bien es original y atractiva al principio, llega un punto en que consigue que el lector se pierda en muchos párrafos. Sin marcas que indiquen quién está hablando o cuándo interviene el narrador, el lector puede acabar, tras unas cuantas decenas de páginas, por dudar de quién era quién, qué dijeron, quién está en la escena y, en suma, perder un poco el hilo de la historia. Lo cual, en un relato negro como esté, en el que los nombres de los personajes y sus testimonios son de vital importancia para conocer toda la trama en su plenitud, es una pequeña putada. Ahora bien, nada más que una ración extra de atención y alguna que otra vuelta de página deberían subsanar ese problema.

Los personajes en general son muy atractivos, así como las relaciones entre ellos. Aquí Mendoza consigue algo que cualquiera que haya intentado escribir alguna vez sabrá que es muy difícil: conseguir transmitir, en dos frases, la relación que tienen dos personajes. Los amigos de toda la vida suenan en Balas de plata a amigos de toda la vida, los conocidos a conocidos, los enemigos a enemigos y lo mismo los compañeros, los familiares o la gente de la calle. Sin hacer mención al cómo y el cuándo, el autor consigue transmitir grados de confianza y afecto que son realmente complejos de retratar en un medio como el literario.

Como conclusión, decir que, si bien Balas de plata no es una de esas novelas que te dejan atado a la silla y en vela media noche, sí es una buena novela por la que merece la pena aflojar unos cuantos euros.  No atraerá por igual a todo el mundo, pero su historia es interesante y está bien narrada, sus personajes están bien caracterizados desde la primera página y el dominio del autor acerca del contexto en el que se desarrolla la historia es perfecto. Algo, esto último, muy agradable. En una época en la que los autores nórdicos se han hecho dueños y señores del género de la novela negra, da gusto encontrar otros paisajes en los que vivir traiciones, asesinatos y corrupción. Y en México de eso saben un rato.

Saludos.

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comentarios
  1. Si quieres más novela negra tienes un enlace a “Alcolea” en el número de 20 de julio de 2010 de http://lanovelaantihistorica.wordpress.com.
    Descubrirás un par de cosas interesantes ahí. Un saludo.

  2. rogelio dice:

    quien mato a canizales y coomo we por fa ?

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