Posts etiquetados ‘snoopy’

Hace unos meses con motivo de mi último cumpleaños, unos amigos me regalaron un cheque regalo para una librería de comics, sabedores de que lo agradecería bastante más que una prenda de ropa o alguna chuminada por el estilo. Por supuesto, acudí raudo a la librería con el ansia que produce tener dinero listo para reventártelo sin culpabilidad, puesto que no podía gastarlo en ningún otro sitio.

Entré en la librería con unas cuantas ideas de lo que quería comprar, pero por suerte, no encontré nada de lo que buscaba, por lo que me puse a dar vueltas entre las estanterías en busca de algo interesante. Cuando llevaba un rato enredando por ahí,  encontré el último ejemplar que quedaba de “Así es la vida, Charlie Brown”, o lo que es lo mismo, el recopilatorio de las mejores tiras cómicas de la mítica serie de Charles Schulz, Peanuts. Concretamente aquellas tiras publicadas entre 1957 y 1977.

Creo que dudé menos de un segundo antes de irme a la caja y canjear mi ticket. Y cuando el chico que atendía me miro con una media sonrisa y me dijo “buena compra” supe que había acertado de pleno.

Peanuts (en España más conocido como “Carlitos y Snoopy”) es probablemente la tira cómica más famosa de la historia. Creada por Charles Schulz en 1950, narra las desventuras de un grupo de niños de un mismo barrio y el perro de uno de ellos. No hay ni un solo adulto en toda la serie.

A priori puede pensarse que poco cosa hay que sacar de ahí, pero Schulz convirtió la serie en una de las obras más emblemáticas de la cultura popular del siglo XX. La clave: Unos personajes inolvidables, la capacidad de reflejar cualquier matiz emocional y un humor divertido y lleno de tristeza al mismo tiempo.

http://siguealconejoblanco.com/comics/wp-content/uploads/2009/11/snoopy.gif

Supongo que el culpable de hacerme fan no es otro que Charlie Brown, el protagonista. Más que nada porque siempre he sido (a mi manera claro está) un poco como él: tímido, prudente hasta llegar a la cobardía y más dado a quejarme de mis problemas que ha poner soluciones para los mismos. Charlie Brown es el personaje más fracasado de la historieta, pero Schulz consiguió que, por encima de todo, rebosara ternura. Temas como la soledad, la cobardía, la falta de iniciativa, el desamor  y demás traumas se dan cita en la tira, con una dulzura  y una comicidad que sorprende en cada viñeta.

Según cuentan sus biógrafos, Charles Schulz era la viva imagen de Charlie Brown.  Siendo niño acudió a una obra teatral que regalaba chocolate a los  100 primeros niños. Él fue el 101. Años después, con 17 años, se presentó a un concurso de dibujo para niños…y quedó el último. Casi es posible imaginarlo vistiendo una camiseta amarilla con una línea quebrada en el medio. Curiosamente aquel niño solitario con un genuino talento para ser un perdedor se convirtió en el dibujante que mejor supo captar las inseguridades e inquietudes de los últimos 50 años de la sociedad americana.

Pese a que Peanuts aportó muchas novedades al género, quizá la característica que la lanzó al éxito fue su planteamiento inicial. Los protagonistas son un grupo de niños que piensan como adultos junto a animales que piensan como humanos. Ambos, con una lógica y una coherencia mayor, en muchos casos, que la del gran público .Además, contaba con un estilo de dibujo sencillo y gracioso, que atraía a los más jóvenes, y una temática mucho más profunda, que atrajo también a los mayores. Si a todo ello le añadimos unos personajes perfectamente caracterizados y un guión capaz de tocar con sorna temas universales para cualquier persona, difícilmente alguien podía no sentirse seducido por esos dibujos.

Una auténtica obra maestra que terminó el 12 de febrero de 2000, al día siguiente de la muerte de Schulz a los 77 años. Tristemente,  como no podía ser de otra manera, tras cinco décadas dibujando de manera ininterrumpida el autor volvió a meter la pata: Él quería retirarse a los 80.